Heladerías destacadas en Madrid para todos los gustos
Ha llegado el verano. Hace calor. No hay nada mejor que disfrutar de la ciudad con un helado en la mano. Recorremos algunas direcciones imprescindibles para caer en la tentación. Los hay de todos los gustos… y para todos los gustos.
De diseño
De limón con jengibre, de zanahoria y mandarina, de maracuyá, de natillas con coco tostado… Giangrossi (Cava Baja, 40 y Velázquez, 44) combina a la perfección su impresionante carta de sorbetes y cremas con una decoración a la última, para los amantes de los locales de diseño. Confortables sofás, hilo musical, conexión wifi gratuita y excelente iluminación dan a cada uno de sus espacios un toque vanguardista, muy moderno. Sus helados son todo un capricho.
Delicatessen
Aunque si buscamos sabores diferentes, ¿qué tal uno de mozzarella de búfala? ¿O de Pinot Noir con virutas de parmigiano reggiano de seis años de maduración? Son sólo dos de las propuestas de Poncelet (Argensola, 27). una tienda gourmet especializada en queso. Y de queso son sus helados, que se elaboran siguiendo recetas totalmente artesanas. En Labonata (Plaza de Chueca, 8 ) los tienen de miel y flores, y en Oriol Balaguer (José Ortega y Gasset, 44) de vainilla de Tahití, lichis y rosas y yuzu (mandarina asiática).
Clásicos
De chocolate, de fresa, de leche merengada. Para quienes quieran ir a lo seguro y no experimentar, la Heladería Los Alpes (Arcipreste de Hita, 6), inaugurada en 1950, es todo un clásico en Madrid. Tienen su propio obrador y trabajan con una excelente materia prima: pistachos de Sicilia, limones de Murcia, avellanas de Reus…
Artesanos son también los helados de Bruin (Paseo del Pintor Rosales, 48), que tiene una agradable y concurrida terraza. El sitio perfecto para las tardes de verano.
Dieta
¿Quién ha dicho que los helados engordan? Aquellos que en verano se preocupan de forma especial por la dieta sólo tienen que pasarse por Giuseppe Ricci (Huertas, 9) y elegir. Los hay de yogurt light bajo en calorías, de soja –sin leche ni sacarosa–, de arroz –enriquecidos con fibra natural– y de fruta fresca.
Golosos
Claro que quienes no tengan problemas con la báscula y les guste de verdad el dulce no deben perderse la increíble carta de sabores de Häagen-Dazs (Plaza de Santa Bárbara, 4). Hay que sentarse en su terraza y caer en la tentación. Dos sugerencias: el Midnight Cookies (helado de chocolate con remolinos de salsa de chocolate y trocitos de galleta de chocolate) y el Belgian (helado de puro chocolate belga con delicadas láminas por encima).
Gran Vía
La Gran Vía cumple cien años y hay que recorrerla de principio a fin. Nada mejor que hacerlo con un helado en la mano. Un helado que podemos comprar en Palazzo, con dos locales en la misma avenida (en los números 32 y 56). La cadena lleva más de 30 años alegrando los veranos a los madrileños. A los sabores tradicionales (straciattella, frambuesa, plátano, limón) siempre añade algunas sorpresa (whisky, turrón, arroz con leche). ¡Irresistibles!
fuente: espormadrid.es










